sábado, 23 de agosto de 2008

CARACTERISTICAS DEFINITORIAS DEL BELEN NAPOLITANO





El belén napolitano se distingue de otras manifestaciones similares por su espectacularidad y riqueza escenográfica conseguidas gracias a la actividad de muy diversos artistas y artesanos (arquitectos, escultores, pintores, plateros, ceramistas, sastres...) que, con su imaginación y capacidad, lograron reproducir la vida popular y cotidiana de la ciudad de Nápoles como argumento básico para acompañar el acontecimiento religioso de la Natividad de Jesús.


El mercado, la hostería, los bailes, los vendedores ambulantes, los mendigos, la taberna, los diversos oficios, el pastoreo, el cortejo real y todo aquello que estaba al alcance de lo cotidiano o de la fantasía tenía su lugar en los pesebres napolitanos y se desarrollaba parejo al hecho religioso del Nacimiento. Éste quedaba integrado, como una escena más, en el bullicio urbano, aunque sus figuras protagonistas, envueltas en una espectacular catarata angélica, sean las que terminen por atraer más la atención del espectador.

Las figuras humanas, protagonistas de las diferentes escenas, están realizadas siguiendo una técnica que mezcla diversos materiales: el cuerpo y el inicio de las extremidades se forman a partir de un flexible armazón de alambre forrado de estopa que permite variar la posición de las figuras. A este núcleo se añaden piernas y brazos tallados en madera. Es, sin embargo, la cabeza, realizada en barro cocido, la que confiere carácter al personaje y necesita de una labor más delicada que suele encomendarse a importantes escultores. Éstos modelan también algunas figuras completas que reciben la denominación de "academias".

La búsqueda de verosimilitud condiciona la minuciosidad con la que son policromadas estas piezas, la incorporación de ojos de cristal y, sobre todo, el cuidado con el que se diseñan y realizan las vestimentas y los accesorios que definen el papel de cada figura en el conjunto. Pastores, gentileshombres, rústicos, cíngaros, turcos, camelleros... se revisten de acuerdo con su condición social, ofreciendo un riquísimo muestrario de trajes populares o cortesanos de la época, adornados con pasamanería, botonaduras, hebillas, puntillas... Las figuras femeninas completan su indumentaria con un gracioso repertorio de joyas en miniatura.

Junto con los distintos personajes, los animales (bueyes, ovejas, cabras, asnos, caballos, elefantes, galgos, camellos, etc.) son protagonistas indispensables de este universo belenístico y su realización lleva emparejado un cuidado proceso basado en la copia directa del natural, muchas veces en manos de artistas especializados.

La puesta en escena final necesita un número importante de accesorios: instrumentos musicales, armamento, cofres y bandejas, frutas y hortalizas, pescados, vísceras de animales, vajilla y cristalería, etc... realizados en barro, cera, plata, ébano, marfil, hueso, cristal. El alto grado de minuciosidad con el que están realizados estos objetos los convierte en pequeñas obras de arte y elementos indispensables para lograr la riqueza y suntuosidad del conjunto.

jueves, 24 de julio de 2008

ASSOCIACIO DE PESSEBRISTES DE VILAFRANCA


En la imagen se puede observar el artículo sobre el origen del Belén Napolitano, extraido del blog, que la Associació de Vilafranca ha publicado en el último número de su boletín. Queremos agradecer a la asociación este gesto que contribuye a la difusión del presepe napoletano en España.

miércoles, 23 de julio de 2008

LA ESCALA REDUCIDA


El pasado 17 de julio se presentó en Valladolid la muestra "La escala reducida", con fondos artísticos del Museo Nacional de Escultura.


Desde los primeros testimonios de la historia, la pequeña escultura ha sido una de las colecciones más intimamente ligadas al hombre. La exposición ofrece una selección de veintitres pequeños y deliciosos ejemplos de la escultura conservada en el Museo Nacional, mostrando diferentes maestros, escuelas y modos de trabajar, en todo un amplio abanico geográfico que tiene a lo hispano como referencia, abarcando desde lo napolitano a lo americano.


Precisamente del Napoles del settecento pueden observarse diferentes piezas, de los denominados pastori, pertenecientes a un taller napolitano de finales del siglo XVIII; y en las cuales pueden apreciarse la alta calidad de estas pequeñas piezas.

jueves, 8 de mayo de 2008

EL PRESEPE Y LA TRADICION NAPOLITANA




Para los napolitanos renovar, año tras año, la cita con el “presepe” es un verdadero acontecimiento. Fruto de ello es el impresionante caminar entre las bottegas artísticas de San Gregorio Armeno, tanto por los propios napolitanos, como por los miles de turistas que cada año acuden al autentico epicentro del arte del Belén Napolitano, en el último fin de semana de noviembre. El espectador ajeno a la historia y devenir de esta tradición secular se ve igualmente sorprendido por el redescubrimiento del Nacimiento en el arte, en el Museo de S. Martino, donde la imponente estructura de Cuciniello vive a medio camino entre el tono festivo y las espectaculares escenas de la vida cotidiana popular y del Oriente de la fábula, pequeños grupos de vida que, unidos, constituyen una de las más bellas expresiones artísticas del hombre.

No hay duda de que, aún hoy, la tradición artística del “presepe” está entre las más queridas por los napolitanos, no sólo desde un prisma puramente cultural, sino también sentimental, que sirve de vehiculo para seńalar la historia personal de cada uno, más allá de la ocasión festiva anual, de modo que parece ser que existe una familiaridad entre el pueblo y el pesebre. Prueba de ello es la rica cantidad de artistas napolitanos que, desde sus talleres, trabajan todo el año para conservar viva la tradición artesanal de la construcción del presepe napoletano. Artistas que desde sus bottegas mantienen el arcano secreto de la elaboración de la nativitá del mismo modo que se realizaba en el settecento.

viernes, 25 de abril de 2008

ORIGEN HISTORICO DEL BELEN NAPOLITANO



Los orígenes y evolución de las representaciones del Nacimiento deCristo, así como la incorporación de elementos de tradición, populares, litúrgicos, etc., desde la Edad Media al Barroco, han personalizado y difundido este entrañable tema a través de las artes de cada tiempo y en cada región del cristianismo.En Nápoles, bajo el reinado de Carlos III, la representación del Nacimiento de Jesús adquiere un enorme esplendor, consiguiendo una personalidad tan especial, que las distingue de otras creacionesartísticas. A su vez, disfruta de una popularidad inusitada que contribuye al deseo de los ciudadanos de llevar estas representaciones sacras a sus hogares desarrollándose un gran perfeccionamiento en la ejecución de las figuras. Con grupos de estas imágenes se crean las escenas tradicionales del pesebre napolitano, entre las cuales están el mercado, la hostería, la taberna, el cortejo de magos, la Anunciación de los Pastores, etc. En todas ellas brilla la vida ardiente y alegre de un pueblo en continuo movimiento representado con todo verismo y un enorme lujo de accesorios. Una de las mejores muestras de estas representaciones se encuentra en el Museo Nacional de Munich, donde se exhibe La Adoración de los Magos, conjunto que perteneció a Carlos III. En Nápoles, destaca la colección Leonetti, y en España se pueden admirar la colección que posee la Fundación March Cervera en Palma de Mallorca, y sobre todo la extraordinaria colección instalada en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid que reúne, entre otras valiosas piezas de gran calidad, gran parte de las que componían los Belenes que el Rey Carlos III trajo consigo a España, y que pueden admirarse durante todo el año.
Carlos III, que era muy religioso, estimuló a los artesanos para recrear los pesebres, y hasta él mismo interviene en la creación de las figuras de su propio Pesebre.
Hacia 1790 nace la fábrica de porcelanas de Capo di Monte interpretando un nuevo gusto en los pesebres que copiarían muchas otras partes de Europa.
En Nápoles surgió el modelador de estatuillas y de este modo aparecieron los especialistas en pastores, el más ilustre de los cuales fue Giuseppe Sammartino y animalistas como Saverio Vassallo.

Carlos III, que había hecho del nacimiento una institución nacional en Italia mientras ocupó el trono de Nápoles, introdujo el arte del belenismo en España, encargando más de 200 figuras a los artistas valencianos José Estévez Bonet y José Ginés Marín y al imaginero murciano Salzillo, que construyeran figuras para una de las creaciones más queridas: "El belén del príncipe", para deleite de su hijo Carlos IV y demás infantes de la corte.
Este belén se caracteriza por tener figuras de diferentes tamaños (hasta medio metro) para una acertada perspectiva al ser colocadas.
Aunque este Belén cuentan que contaba con casi 6000 figuras, todavía se conservan muchas en el Palacio Real de Madrid, estando el resto repartidas en museos y colecciones particulares.

miércoles, 20 de febrero de 2008


Estimados visitantes, en primer lugar nos gustaría dar la enhorabuena a todos cuantos visitais este blog. El primordial y único objetivo con el que nace es el de dar a conocer en España el bello arte del Belenismo Napolitano. Sabedores del mensaje de fe tan hermoso que encierra esta particular representación de la venida del Hijo de Dios al mundo, os invitamos a que os adentreis en él.

Desde ahora podreis encontrar en él todo tipo de información relativa al "presepe napoletano". Vamos a indagar en la historia del mismo, y su evolución hasta nuestros días, daremos a conocer a los principales y más significativos artífices del presepe hoy en día, y del mismo modo iremos mostrando todos aquellos belenes de este estilo que hay repartidos por el mundo.

No queremos un blog particular, pretendemos que éste sea una ventana abierta a todos donde podais opinar y donde esperamos vuestras colaboraciones sobre este fenomeno.

Paralelamente os iremos mostrando la evolución de nuestro proyecto 2008. En el vamos a representar el nacimiento de Jesús en la Napoles del 1700. La escena se desarrolla en las ruinas de un templo romano, a ella han llegado desde el lejano Oriente los tres Magos acompañados de su corte de georgianos y orientales, que portan el tesoro de los tres sabios para el hijo de Dios.

En la confianza de que los contenidos sean de vuestro interés recibir todos la más calurosa de las bienvenidas.